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| Campana del ingenio de La Demajagua |
Escenario mundial
Transcurrido
un año de la pandemia, las perspectivas mundiales siguen siendo muy
inciertas. Las nuevas mutaciones del virus y la incesante pérdida de
vidas humanas son motivos de preocupación aún cuando la creciente
cobertura de la inmunización contribuye al optimismo. Las recuperaciones
económicas están divergiendo entre países y sectores, debido a la
diversidad de trastornos inducidos por la pandemia y del grado de
respaldo de las políticas. Las perspectivas dependen no solo del
resultado de la lucha entre virus y vacunas, sino que también del grado
en que las políticas económicas desplegadas en medio de una gran
incertidumbre puedan limitar los daños duraderos causados por esta
crisis histórica. Según las proyecciones, el crecimiento mundial será de
6% en 2021 y de 4,4% en 2022. Las proyecciones para 2021 y 2022 superan
las cifras del informe WEO de octubre de 2020. La revisión al alza
refleja un mayor respaldo fiscal en unas pocas grandes economías, la
recuperación prevista para el segundo semestre de 2021 gracias a las
vacunas, y la continua adaptación de la actividad económica a la
reducción de la movilidad. Estas perspectivas están sujetas a gran
incertidumbre, relacionada con el curso de la pandemia, la eficacia del
respaldo durante la transición hasta que las vacunas faciliten la
normalización, y la evolución de las condiciones financieras.
Escenario de América Latina y El Caribe
Para
el caso de América Latina y el Caribe tendrán que hacer frente a una
recuperación frágil e irregular debido a las secuelas a largo plazo
causadas por la crisis de la COVID-19 en las economías de la región,
según el informe de la ONU sobre la Situación y las perspectivas de la
economía mundial en 2021. La pandemia ha destruido a países de América
Latina y el Caribe, con un elevado coste de vidas humanas y una recesión
económica de proporciones históricas. El PIB regional disminuyó cerca
del 8 % en 2020 debido a la prolongación de las medidas de confinamiento
nacionales, la disminución de las exportaciones de mercancías y el
colapso de las actividades económicas provocado por la caída del sector
turístico.
Escenario cubano
La
Habana. En el peor momento de la economía cubana en casi 30 años, el
congreso del Partido Comunista, que marca la salida de Raúl Castro del
poder, tendrá que acentuar las reformas dirigidas a una mayor apertura a
la empresa privada. Desde el principio de este año, el presidente
Miguel Díaz-Canel apretó el acelerador con una profunda reforma
financiera para enfrentar la crisis derivada de la pandemia del
covid-19, del reforzamiento del embargo estadounidense y las
distorsiones y desequilibrios internos del país. Este año, el gobierno
echó a andar una profunda reforma monetaria que ha resultado un
verdadero tsunami en la vida cotidiana de los ciudadanos. Además de la
unificación de sus dos monedas, se elevaron el salario mínimo y las
pensiones en 400 y 500 por ciento, pero también se registró una
inflación de al menos 160 por ciento. Y en un paso sin precedentes,
Díaz-Canel decidió en febrero abrir casi toda las actividades económicas
al sector privado. Ahora los cubanos pueden dedicarse por cuenta propia
a más de dos mil tipos de empleos dominados hasta ese momento por el
Estado, que sólo se reservó 124 áreas. Así, unos 600 mil cubanos
trabajan ya en la iniciativa privada, 13 por ciento de la población
económicamente activa, en un país de 11,2 millones de habitantes. El
siguiente paso será la creación de pequeñas y medianas empresas (Pymes)
y el perfeccionamiento de cooperativas no agropecuarias, ha adelantado
el gobierno sin precisar plazos. Todo apunta que la economía cubana está
apostando por un socialismo de mercado, los 60 y los 70 fracasaron con
sus modelos y ahora la generación que nació en los 80 y los 90 que no
vió las bondades del socialismo soviético y abrió los ojos al mundo en
una economía de período especial está abogando por mantener las
conquistas sociales de educación y salud pública gratis pero con un
socialismo de mercado que libere las fuerzas productivas y la incipiente
propiedad privada cubana. Ahora cabría la pregunta: ¿se liberan esas
fuerzas y Cuba abre sus puertas al mercado mundial o mantiene trabas al
desarrollo de sus fuerzas comerciales internas?
Inversores naturales cubanos ¿prohibidos?
Inversores
cubanos sí, pero solo si viven en el extranjero. La prensa oficial
cubana aclaró que "no existe ningún impedimento" para que los emigrados
cubanos inviertan en la isla. Eso sí, bajo la Ley de Inversión
Extranjera y no como nacionales cubanos. "La ley de inversión extranjera
no señala en ningún lugar la ciudadanía u origen, pero sí queda claro
que el inversionista tiene el domicilio y capital fuera de Cuba", dijo
Rivas a Cubadebate.
"La
ley de inversión extranjera no señala en ningún lugar la ciudadanía u
origen, pero sí queda claro que el inversionista tiene el domicilio y
capital fuera de Cuba"
Según
cifras oficiales la Isla necesita atraer anualmente 2.500 millones de
dólares en inversión extranjera para su desarrollo y ha identificado
"sectores clave" para invertir: industria, agroalimentario, turismo,
minería, biotecnología, petróleo y energías renovables, entre otros.
Cada año el Gobierno publica una cartera de negocios con centenares de
proyectos valorados en más de 10.000 millones de dólares, pero no logran
atraer a muchos inversores. Para el barítono y director del conjunto
Ópera de la Calle, Ulises Aquino, no tiene lógica que se discrimine a
los que se quedaron en Cuba, a “los que no se fueron, los que han luchado toda su vida” y abogó en su cuenta de Facebook porque se respete el derecho “a todos los cubanos emprendedores”, dentro o fuera de la Isla. "¿Pueden las personas naturales cubanas residentes en el país participar en la inversión extranjera?
No. Esta ley se dirige a potencializar inversionistas extranjeros o a
cubanos residentes fuera del país y con el capital igualmente en el
exterior para así atraer financiamientos, tecnologías de avanzada,
mercados para nuestros productos y generar nuevos ingresos", explica un
estudio sobre la Ley de Inversión Extranjera en la isla. Al incipiente
sector privado en Cuba le está prohibido tener personalidad jurídica,
importar y exportar, entre otras muchas regulaciones. El Gobierno sigue
manteniendo como principal sostén de la economía a las improductivas
"empresas estatales socialistas".
Después
de haber hecho una panorámica general de la economía desde la economía
mundial, pasando por Latinoamérica y El caribe y terminando en la
situación actual de Cuba quiero dar mi testimonio personal de inversor
natural cubano.
Testimonio personal de un inversor natural cubano
Soy
un joven cubano que nació en el año 1987 en pleno período especial en
la isla de Cuba. Me gradué de ingeniero en Ciencias Informáticas en un
centro de enseñanza superior de las fuerzas armadas cubanas y al
licenciarme pasé a trabajar en diferentes centros laborables cubanos
donde los salarios eran muy bajos y con poco valor adquisitivo. Estaba
viviendo como dice el gurú financiero Robert Kiyosaki en el cuadrante
izquierdo del flujo del dinero como empleado. A pesar de contar con una
alta educación universitaria mi salario de 8 horas de jornada laboral se
gastaba todos los meses en pasivos que no me reportaban ningún
beneficio y al mes entrante no me quedaba un sólo peso en el bolsillo.
Hace 10 meses esta situación cambió cuando una amistad de la universidad
dónde me gradué me patrocinó para entrar a un negocio de criptomonedas
muy popular en Cuba en ese entonces, la empresa Karatbars International.
De la mano de ese patrocinador accedí a la bibliografía de educadores
financieros como Robert Kiyosaki, T. Harv Eker, Eric Worre, entre otros y
mi mente dió un giro total. Comencé a ver cuántos errores habían sido
inculcados en mi mente desde la infancia y arma en mano como Don Quijote
me decidí a enfrentar mis molinos mentales y conquistar mi libertad
financiera. Volví a nacer como emprendedor privado. Me creí la película (#mecreilapelicula)
y ahora dispongo de un portafolio de inversiones en empresas multinivel
y de network marketing. Todos los meses me pago yo mismo un salario
acorde con mi presupuesto de gastos mensual y con el resto de mis
ingresos por mis inversiones hago interés compuesto en mi portfolio de
empresas y fondeo mis cuentas de trading. Resumen, en menos de un año he
alcanzado rangos en las empresas que invierto, estoy lleno de ideas y
dispongo de capital todos los meses para financiarlas, asumo todos mis
gastos personales y los de mi vivienda y me queda dinero para mis
proyectos de negocios. Pasé al lado derecho del cuadrante del flujo del
dinero como inversor y me liberé de las ataduras de un salario como
empleado, nada pido al estado o gobierno donde vivo, soy una persona
solvente y sólo abogo porque se quiten todas las trabas a los inversores
naturales cubanos que hoy son alrededor de un 0.5% de la población
cubana y quieren tener acceso a un carro, a una casa, a un viaje
turístico al año con sus familias, sin depender de un salario como
empleados o autoempleados. Existen arquetipos mentales con los cubanos
que desarrollamos esta actividad, recientemente una emprendedora de
Argentina al decirle mi origen o nacionalidad me espetó: "es raro encontrar inversores cubanos"
Algunos demonizados por la prensa, otros atacados por intereses
políticos o gobiernos como es el caso del líder cubano de Trust
Investing Ruslan Concepción, los incipientes inversores naturales
cubanos seguimos apostando por la libertad financiera, por abrir nuestra
economía al mercado mundial, por acceder a la bolsa de valores sin
restricciones en detrimento de nuestra nacionalidad y por posicionar
nuestra economía en el concierto de las naciones desarrolladas. Hace 153
años el Padre de la Patria cubano liberó de las cadenas que mantenían
oprimido a sus esclavos en detrimento de la metrópoli occidental, hoy un
siglo después nuevamente una generación de jóvenes emprendedores
cubanos (generacion millennials) con sus líderes, aboga por alcanzar la libertad financiera pero
no con fuerzas políticas ni armadas sino con esfuerzo personal y con
emprendimiento para liberarse nuevamente de las cadenas financieras de un empleo y un salario,
que al igual que en aquel entonces son conquistas ya alcanzadas en
otras latitudes. La fuerza de una sociedad radica en la voluntad y nivel
de progreso personal de cada uno de sus miembros.
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Fuentes: